Gestas

Porque nuestros espacios sagrados también forman parte de la Historia. Ellos viven y hacen sus gestas, mientras atestiguan las nuestras.
La gesta del Caer
Tomado de “Crónicas de la Tierra Yerma”, en los Annales de la ODA
Caer Melyn, el de los muros de roca, el de las puertas de cielo y el corazón de león. El castillo que albergó las historias y los ciclos al principio de los tiempos, cuando la magia era una e inocente y el ensueño era suave e incitante.
El magnífico, el de las gestas gloriosas, el de las mil batallas, reposa hoy por fin.
Su fuerza no pudo ser abatida por ningún enemigo: ni grande, ni pequeño. No hicieron mella en sus muros, ni las palabras lisonjeras ni los amigos traicioneros. Siguió en pie, con las puertas abiertas y la buena voluntad en su gran corazón.
Sin embargo, el tiempo no pasa en balde, llega el momento en que los ciclos se cierran para todos, aún para los inmortales; por eso hoy, ese gigante de roca con sus paredes desnudas, reposa en un sueño apacible.
Guardada ha quedado su magia para tiempos mejores, cuando el Rey vuelva cubierto de gloria y Merlyn derrame su dorado fuego entre los leños de la chimenea. Entonces, se abrirán otra vez las puertas del cielo a la tierra, y volverán los tiempos del honor y los caballerosa resonar en su estancia, y los pasos presurosos de las damas se oirán por la escalera.
¡Hasta el próximo cruce Caer Melyn! Guardaré tus hazañas, contaré tus mil gestas, con honor y con sangre defenderé tu memoria como en otros tiempos defendía tus puertas. Vivirás en la historia, en los mitos, en la magia verdadera. Aguarda sólo un momento, así, tranquilo, pues los caballeros han partido y el Rey ha ido con ellos; pero volverán un día… Mientras tanto, recuerda:
De la tierra al cielo, mis puertas están abiertas
Nota: Y ese día ha llegado!!!!
Epílogo del Reino del Verano
Y el cronista dijo:
“Ahí estábamos todos, y los vi a todos: en medio de la Tierra Yerma y de los cantos de guerra; unidos con fuerza, como un centro de nobleza haciendo la paz en la tierra.
¡Que los vientos lo sepan!”

